Panadería Juncalillo nace a finales de la década de los cuarenta del siglo pasado, de la mano de Evelio Díaz Rodríguez, quien aprendió el Arte de hacer pan durante su infancia, con los maestros, artesanos del pan, del municipio de Valleseco, tierra natal de su madre, trabajando hasta en tres panaderías diferentes. Estos artesanos transmitieron todo lo que sabían, que habían heredado de sus antepasados, así, el pequeño Evelio, absorbió los conocimientos del Arte del pan de siglos de tradición de un oficio, el de panadero, muy arraigado en dicho municipio, a la vez que ayudaba a su madre a sacar adelante a sus hermanos, ya que su padre, natural de Juncalillo, había fallecido siendo nuestro fundador un niño de diez años.
Adquirió un solar a la entrada de La Plaza de Juncalillo, fabricando en él la panadería y una vivienda. En los inicios repartía su pan por todos los pueblos de la cumbre, no sólo en el pueblo de Juncalillo, para el reparto utilizaban unos mulos, los cuales descansaban en un alpendre que Evelio había construido detrás de la casa.







